A través de este weblog nos mantendremos en contacto publicando artículos de interés y novedades.
- Definirla,
- Consensuarla,
- Preparar conductas nuevas.
Un eficaz truco de las películas de terror es no mostrar claramente al monstruo. Nada asusta más que no tener muy claro con qué debemos enfrentarnos. Y el miedo en sí ya provoca daño aunque después digan que ese daño es culpa de la situación. Por eso hay que definir al monstruo:
Crisis es Cambio. Los cambios, como hemos oído decir miles de veces con referencia a los ideogramas chinos, representan riesgos y oportunidades.
Para evitar los riesgos y aprovechar las oportunidades hay que hacer cosas diferentes. “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo” dijo Albert Einstein. Pero si la empresa desea cambiar y para ello le pide a un excelente y exitoso equipo tradicional que desarrolle un proyecto, es posible que fracase.
Para entender porque pasa esto hay que recordar que algo es exitoso cuando reúne las características adecuadas para desempeñarse en un determinado contexto. Por ejemplo, la más veloz de las bicicletas suele ser la de ruedas finas y livianas, pero si la carrera es en la arena y el barro, es posible que no le vaya tan bien.
Un grupo bueno en circunstancias comunes es uno con excelente integración, fluida y abundante comunicación interna, confianza entre los miembros, agilidad y armonía en el trabajo en equipo.
Pero en épocas de crisis eso no basta. Le faltarán sensores en el exterior percibiendo el cambio y recopilando esa información para consensuarla internamente. Le faltarán contactos con puntos clave de autoridad en el interior de la organización logrando apoyo para el desarrollo de nuevos proyectos, le faltarán influencias en las redes de implementadores que ejecutarán el proyecto. Por sobre todo, le faltará la vocación de abrirse, como un autito de juguete de la serie transformers, en busca de esos puntos de apalancamiento.
Tomar conciencia de la importancia de las redes y conformar un Equipo X serán dos pasos importantes para salir ganando de cualquier crisis. El Equipo X será más eficaz en tres momentos clave:
- A la hora de diseñar la estrategia que dé forma al proyecto. Para ello será fundamental salir al mundo a ver qué ha cambiado. Que piensan los clientes, cómo han mutado sus necesidades, valores, posibilidades y gustos. Involucrarlos, subirlos al equipo en su carácter de destinatarios del esfuerzo. Hacer lo mismo con proveedores y otros actores clave.
- A la hora de lograr apoyo interno. Convencer a líderes formales e informales. Saber quienes son los recomendadores más influyentes. Calcular cuándo hay quórum como para lanzarlo, para que el proyecto cuente con apoyo de la aviación y la infantería pueda avanzar tranquila.
- A la hora de implementar. Todos conocemos ideas brillantes con apoyo del directorio que fueron muertas porque el portero no entregó un sobre. Los tentáculos del Equipo X deben estar desde el principio tomándole la temperatura a los que finalmente llevarán las cosas a la práctica y entendiendo sus intereses y motivaciones tanto como sus posibilidades. Los contactos adecuados en ese sector deben establecerse temprano.
Obviamente, estos conceptos no hacen más que repetirnos que prestemos atención a la realidad y, de una u otra manera, figuran hasta en los libros de sabiduría antigua. Pero la idea necesita ser repetida a la luz de la crisis. Por que es un momento en que la inquietud nos anima a tomar el timón del cambio.
En ese sentido la crisis es positiva. Y de nuevo Einstein nos ilumina al respecto: “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.”
Las herramientas fundamentales para superarla son: calidad de comunicación, creatividad e innovación, manejo de las propias redes de contactos, motivación de ventas y negociación ganador-ganador.
Francisco Ingouville
MPA Harvard University